Bruce Whitfield
Christchurch, New Zealand

First Course:
Christchurch 2002

Mis padres dicen que cuando tenía 4 años tuve pesadillas por varios meses, y cuando las pesadillas se detuvieron la tartamudez empezó; aunque no recuerdo nada de eso tampoco.

Lo que sí recuerdo es detenerme y evitar desde una edad muy temprana. Siempre tuve muchos buenos amigos a través de mis años de escuela y de trabajo, y mi familia siempre me ha mostrado gran paciencia respecto a mi tartamudez.

He intentado básicamente de todo a través de los años para ayudar mi fluidez. Terapia de lenguaje, elocución, clases de relajación, hipnoterapia, yoga, medicamento y cursos de mejora personal. Todos sin ningún o muy poco éxito. Muy en el fondo sin embargo, sentía que era posible al menos hacer un progreso que vale la pena con mi habla.

En 1999, a la edad de 54 escuché por primera vez sobre el Programa McGuire. Dos años y medio después asistí a mi primer curso intensivo de 4-días aquí en Christchurch. Las cosas fueron muy bien. Mi miedo a hablar empezó a disolverse, y mi confianza creció, mientras aceptaba las técnicas físicas y la mentalidad positiva.

Desde entonces ha sido el viaje de mi vida. Cuando mi habla va bien todo lo demás en mi vida va bien. En abril del 2014 asistí a mi curso intensivo número 15 en Auckland, Nueva Zelanda. Recientemente pasé los examenes de certificacion para Primary Coach e Instructor de Curso del Programa McGuire y espero con ansias guiar y alentar a más personas que tartamudean a viajar por la carretera que graduados del programa han elegido para iniciar.

Ahora no tengo miedo de contestar el teléfono

Ahora no tengo miedo de contestar el teléfono, y puedo hacer TODAS las llamadas que quiera. Puedo hablar, sin frustración ni vergüenza, con miembros de mi familia, amigos y asistentes en tiendas. He hablado en funerales, bodas (incluyendo la mía) y otros eventos sociales. He entrado en competencias de oratoria y he tendio éxito. ¡A mis 66 años, la vida es GENIAL!

Si puedo hacer, lo que amenudo pensé que era casi imposible, ¡tú también puedes!

Compañeros graduados son la prueba viviente de que el Programa McGuire verdaderamente funciona - si estás preparado para poner el tiempo y el esfuerzo.