Juliusz Kaczmarek
Juliusz Kaczmarek
Dublin, Ireland

First Course:
Galway, August 2012

He tenido una tartamudez desde mi primer año en la Escuela Primaria. Recuerdo esos días, cuando me pedían leer en voz alta en clase – las palabras simplemente no podían salir.

En los últimos años de la Escuela Primaria, recuerdo que estaba actuando en una obra pequeña en frente de un púbico en la escuela. Tuve que cambiar algunas palabras antes, ya que tenía miedo de empezar enunciados con vocales. Pero un año después, cuando fui a la Secundaria, mi temor de hablar era tan alto, que comienzo a tener la piel de gallina con sólo pensar en esa actuación en público.

Alrededor de la edad de 15-18 mi confianza en mí mismo estaba probablemente en el punto más bajo. Había días, cuando estaba tartamudeando severamente en cada palabra de un enunciado – realmente admiro a cualquiera que tuvo la paciencia de escucharme. No había muchos de esos.

He estado asistiendo a varias terapias del habla en el pasado. Empezando con las típicas consultas semanales, las cuales no hicieron diferencia alguna, a través de unas experimentales, llamadas psico-estimulación, las cuales estaban basadas en fuertes sugerencias. Los resultados duraban por pocas semanas, pero la decepción y devastación provocada por la recaída duraban años.

A mis 21, fui a una terapia, que prometía ser una cura al 100% en el lapso de tiempo de un año. El habla lenta, el cual era elemento esencial en los primeros tres meses, hizo a mi habla fluída, pero la técnica no podía mantenerse con un ritmo más natural. Después de un año, mi tartamudez comenzó a volver gradualmente y no podía detener este proceso. Nuevamente, sentimientos de culpa y decepción causaron estragos en mi confianza. Aunque en mis veintes había encontrado algunas maneras de lidiar con mi tartamudez, hice mi curso universitario y obtuve un trabajo decente después de muchos años, la calidad de mi vida en general sufrió severamente. Me sentí confinado y bloqueado de tantas maneras, incapaz de tomar roles responsables en mi vida, ya que todos involucrarían comunicación bajo presión - una situación en la que siempre fallaría.

Escuché sobre el Programa McGuire por primera vez en el 2007, viviendo por dos años en Irlanda en ese tiempo. Estando todavía bajo la influencia de mi terapia anterior, había rechazado esta solución, ya que no prometía una cura al 100%. Además, tenía una firme creencia, que cualquier habla terapeutica no iba a ser aceptada en mi ambiente de trabajo. Pero después de tener una enorme frustración y una serie de eventos humillantes, decidí darle una oportunidad al Programa McGuire. Debo decir, que el simple hecho de tomar acción, me ha dado un impulso de energía positiva.

Cuando estaba yendo para mi primer curso en Agosto del 2012, tenía un sentimiento, de que esto iba a ser el momento que cambiará mi vida. Y en verdad lo fue – los tres días verdaderamente intensivos, hicieron una enorme transformación en mi habla. Regresé a Dublín como una persona nueva, completamente controlando mi habla, explotando con confianza. ¡Basicamente cualquier cosa era posible para mí ahora!

Los siguientes dieciocho meses han sido trabajo constante en mi habla, ya que tuve que enfrentar todos los miedos de mi pasado. Me uní al club de Toastmasters, donde he dado algunos discursos y tomé una variedad de roles. Con la ayuda del fantástico sistema de apoyo del Programa McGuire, he ganado un nivel de habilidades de comunicación y confianza, algo que nunca había soñado antes. El compartir esta experiencia con otros es ahora lo que me da la mayor satisfacción.