Valientes Guerreros Superando su Tartamudez en Ciudad de México

El miércoles 26 de septiembre fue el curso de la ciudad de México, donde hubieron 8 nuevos valientes, decididos a trabajar muy duro para obtener el control de su tartamudez. Habían edades que iban de los 14 hasta los 33 años, con tartamudez descubierta y encubierta, en este curso todos los participantes fueron hombres. Todos tenían expectativas altas y con una última esperanza, algunos confundidos y otros decididos.

 

El día jueves comenzamos a trabajar duro. Los nuevos estudiantes tenían demasiadas dudas de todo lo que estaban haciendo y aprendiendo, cada segundo que pasaba era un cambio positivo que tenían.

 

El viernes seguimos con la parte psicológica de la tartamudez, para que fueran comprendiendo que para poder tener un verdadero control necesitamos ir a la par físico y psicológico.

 

¡Llegó el gran día! El sábado fue un día bastante divertido, especial, conmovedor, y lleno de sentimientos encontrados. Llegó la hora de que los nuevos estudiantes se enfrentaran a sus propios miedos, y cambiar de manera responsable creencias negativas por positivas. Los discursos en público como todo lo demás fueron muy emotivos, demostrando asertividad y libertad al hablar. Regresamos al salón para continuar la práctica y esperar la plática de familiares y amigos, los graduados llevaron a cabo esta plática llena de alegría pero sobre todo libertad y elocuencia. Tuvimos la oportunidad de que padres, hermanos y parejas pasaran a decir algunas palabras ¡y fue muy emotivo!

 

Agradezco enormemente a Alfredo por la confianza que tuvo al dejarme impartir casi de manera completa el curso, agradezco a los graduados que asistieron para seguir aprendiendo, pero sobre todo a enseñar y ser parte del proceso de estos nuevos guerreros, a los graduados que participaron en las llamadas, recordemos que podemos apoyarnos en la distancia y servir de motivación. Agradezco a los nuevos graduados por la confianza, por sus palabras y por haberme enseñado que siempre existe una última esperanza que se convierte en una nueva vida. Pero sobretodo agradezco a Dave McGuire que sin él nada de esto podría llevarse a cabo.

 

Lilia Uc Santana

Graduada