Martin Fonck
Santiago, Chile

First Course:
July 2018

Yo empecé a tartamudear desde que tengo memoria, siempre me ha hecho sentir mal y rezaba de pequeño; mi familia es católica, para que al día siguiente me despertara hablando “bien”. Siempre supuse que sería una sombra de lo que puedo ser, de mi mejor versión. Toda mi vida; excepto hace un par de años, viví con mucha rabia, impotencia y frustración. Las últimas dos me visitan hasta el día de hoy pero ya bastante más controladas gracias a Mcguire. Siempre pensé que por ser una persona que tartamudea sería menos que las otras personas y hasta hoy sigo luchando contra esa creencia, ¡he avanzado un montón gracias a esta gran familia y me queda mucho por avanzar todavía!

En mí proceso fui a varios neurólogos, fonoaudiólogos, psicopedagogos, psiquiatras, psicólogos y hasta un guía espiritual. Los últimos dos fueron los que más me ayudaron antes de conocer el curso. Estuve bastante tiempo tomando pastillas para controlar la angustia que me provocaba no poder expresarme como yo quería, fui de mal en peor. Mí psicólogo, que desde hace 7 años hasta el día de hoy me acompaña, me ayudó un montón a dejarlas y a plantar esa semilla de auto aceptación que gracias al curso sigue floreciendo.

Yo conocí el curso gracias a un gran amigo, Juan Pablo Villagra. Ha sido un ejemplo a seguir al igual que Lilia Uc y Alfredo González. Son personas claves en mi proceso aparte de mi familia.

McGuire me cambió la vida. Me emociono al escribir esto ya que es algo que nunca pensé que pudiera ser real y ahora como graduado, llevo 3 cursos realizados. Poder apoyar y ayudar a chicos nuevos va más allá de la tartamudez si no que he crecido de todas formas y muchas direcciones. Voy a estar siempre agradecido de la vida por ponerme en mi camino este programa.

Me gustaría terminar con una frase de un autor español que admiro mucho.

“Si quieres levantar un castillo, enamórate de cada ladrillo.” Mario Luna

 

Martin Fonck