Simon Madden
Simon Madden
Galway, Ireland

First Course:
Cork, May 2009

Solía haber un momento en que solo podía soñar con ser un orador fuerte. Soñar con poder decir lo que quiero cuando quiero. Gracias al Programa McGuire, esos sueños se han convertido en realidad.

Mi madre siempre me dijo "Simon, seguiré buscando hasta que encontremos algo que ayuda a tu habla." En el 2009 encontró al Programa McGuire. Tenía 14 años en ese tiempo y ya me había dado por vencido. Acepté el hecho de que iba a tener una tartamudez fuera de control por el resto de mi vida. Recuerdo volver a casa de la escuela y ella me dijo que le marcó a Joe y que había un curso próximamente en Cork y que si quería ir, podía ir. En mi cabeza decía "Ya intenté todo lo demás, ¿por qué esto es diferente, por qué esto funcionaría?" Pero estaba dispuesto a intentarlo. Era esto. Mi ultima esperanza.

Nos fuimos a Cork para el curso y no podía creerlo. Estaba rodeado de personas que tenían el mismo problema que yo. No estaba solo. En 3 días había me había transformado en un orador seguro. Fue un sueño hecho realidad. Avance rápido a 2 años y me está yendo muy bien. Soy seguro. No tengo miedo. Soy la persona que desesperadamente quería ser.

Entonces un día decidí dejar de trabajar y muy rápidamente mi habla se fue por una colina. De regreso al pantano. Mi habla ahora estaba peor que nunca. Larga historia corta por 7 años me quedé en el pantano. Estaba bien con otra gente de McGuire pero en el mundo real mi habla se había hecho pedazos. Estaba avergonzado de levantar el teléfono y buscar ayuda de mis coaches. Estaba avergonzado de mí mismo de que me había dado por vencido y haber fallado. Ahora tenía 21 años y estaba trabajando como aprendiz de yesero y un viernes renuncié a mi trabajo porque no podía hablar con mi jefe. Cada vez que abría mi boca, no salía nada. Me había rendido en la vida. Fui a casa esa tarde y me derrumbé en lágrimas y le dije a mi mamá que tenía que volver al Programa McGuire. Estaba harto de que esta tartamudez me controlara.

Hace un año y medio reuní el valor de regresar. No ha sido sólo sol y arcoiris pero cada día me he retado y empujado a mí mismo y enfrentado mis miedos y he crecido lentamente en un orador fuerte y confiado. Basta de detenerme. Basta de huir. Práctica, práctica, práctica. El tiempo y el esfuerzo me han transformado.

Simon Madden