Annelise van der Sandt
Bloemfontein, South Africa

First Course:
Bloemfontein, May 2005

He sido una persona con tartamudez desde que empecé a hablar. Recuerdo a ciertos adultos quienes siempre me veían con ojos grandes y me decían que hablara adecuadamente.

Estaba en 1er grado cuando las enfermeras visitaron escuelas y una enfermera me preguntó mi nombre y yo no podía decirlo. Después de un rato su paciencia se había agotado y le gritó a la clase entera si alguien podía ayudarme a decir mi nombre porque yo no sabía cuál era. Mis amigos nunca me acosaban ni molestaban. Los niños nunca eran los malos... ¡Los adultos lo eran!

Estaba tan abrumada del miedo que comencé a ocultar mi tartamudez y a reemplazar palabras difíciles con palabras que podía decir que no siempre quedaban en los enunciados que estaba tratando de decir y volteaba todos mis enunciados. Eso era extraño y me hacía ver incompetente. También fingía que se me olvidaban las palabras para que otra gente terminara mis enunciados por mí. Aunque tengo una personalidad muy extrovertida, me empecé a retirar y sólo tenía un buen amigo para no tener que hablar con tantas personas a diario.

A medida que empecé a crecer, y para encajar en mi verdadera personalidad, me convertí en el payaso del grupo sólo para actuar y que mi habla se volviera algo menos obvio. Pensé que podía compensar por mi habla con mi personalidad. Era muy popular pero aún así no me hacía feliz porque no podía decir lo que estaba en mi corazón y sólo actuaba como si todo fuera siempre una broma. No podía hacer una presentación en clase sola, ¡pero en grupo y actuando me iba muy bien! Esto me convirtió en un miembro de equipo muy buena pero un pésimo individuo. No podía expresarme como me hubiera encantado hacerlo.

Intenté diferentes terapias, pero ninguna hacia alguna diferencia... hasta que un miembro de mi familia vio un artículo en el periódico local acerca del Programa McGuire.

Mi primer curso fue en 2005 y le dio un giro completo a mi vida.

Finalmente podía decir lo que estaba en mi corazón y esto no ha cambiado desde que me uní al programa.

Recientemente hice entrenamiento de staff y me convertí en Primary Coach para mantenerme trabajando duro en el Deporte del Habla y para ayudar a más personas en mi situación. La tartamudez no te debería de alejar de tu propósito en la vida.