Chris Meintjes
Chris Meintjes
South Africa

First Course:
August 2003
m: +27 72 758 3705

Empecé a tartamudear cuando estaba en la escuela preescolar y tuve que luchar con este problema desde entonces.

En la Escuela y Universidad mi tartamudez no me afectaba tanto. Podía pasar la mayor parte del tiempo ocultando mi tartamudez y sustituyendo palabras. La mayoría de mis profesores estaban conscientes de mi tartamudez y esto hacia mi vida más fácil. Entrar al mundo adulto fue un cambio drástico. De repente perdí a mi sistema de apoyo. Sentí que me estaban arrojando a los lobos y tenía que valerme por mí mismo.

Pronto me di cuenta que la gente que se vale por ella misma y se hace escuchar es la que progresa en este cruel y desafiante mundo. El chico bueno y callado es aventado en la esquina de una oficina sin ventanas y pasa los mejores años de su vida atrapado detrás de una computadora arreglando la administración de otras personas. No me mal entiendan, mucha gente disfruta hacer estos trabajos, pero yo quería más contacto humano y sabía que la razón por la que estaría atrapado en una oficina oscura sería por mi tartamudez.

Antes de unirme al Programa McGuire, nunca había hecho un discurso en público, nunca había hecho una presentación y sólo hablaba en reuniones cuando era absolutamente necesario. Fui Contador Público certificado, pero por mi falta de participación, mis compañeros estaban progresando mucho más rápido que yo. ¡Tenía que hacer algo!

Pasé por varios tratamientos de terapias de lenguaje antes, pero una combinación de factores había prevenido que ganara el control que tan desesperadamente necesitaba. En el 2003 escuché sobre el Programa McGuire por medio de un amigo. Lo que me intrigó fue el hecho de que todos los involucrados eran personas que tartamudean en recuperación que pasaron por los mismos problemas y el hecho de que había un fuerte seguimiento después de tu primer curso.

Sabía que una vida de tartamudear no iba a ser curada durante un solo curso y que necesitaría el apoyo por el mayor tiempo posible.

En esa etapa, los cursos sólo eran llevados a cabo en el Reino Unido, pero hice el compromiso de mudarme a Londres y unirme al Programa mientras también ganaba experiencia en el extranjero en mi profesión.

Hice mi primer curso McGuire en Coventry, Inglaterra durante agosto del 2003 y me cambió la vida. El progreso fue lento al principio, pero sobre el curso de un año gradualmente comencé a ganar control sobre mi habla y podía sentir que me estaba convirtiendo en una persona con más confianza. En el Programa McGuire, vemos el habla como un deporte. Justo como la natación o el rugby. Mientras más practicas, te vuelves mejor en ello. Nosotros, como personas que tartamudean, somos muy malos en este deporte, pero practicando más que otros oradores fluidos, podemos hacernos muy buenos, si no es que mejores, oradores y comunicadores.

Para agosto del 2004, había hecho numerosos discursos en frente de cientos de personas (también me uní un club de discursos en público para mejorar más en mi habla), había convocado reuniones en el trabajo donde di mi opinión libremente e incluso instruí mi propio curso McGuire en Wigan, Inglaterra para ayudar a otra gente a recuperarse del mismo problema. Estaba tan impresionado con los resultados que empecé a jugar con la idea de traer al Programa a Sudáfrica. Conocía a muchas personas que tartamudean en Sudáfrica quienes estaban en el mismo estado de desesperación en el que yo estaba, pero no tenían los fondos o la oportunidad de viajar al Reino Unido para asistir a un curso.

En diciembre del 2004, decidí mudarme de regreso al país que amaba tanto y comencé a organizar el primer curso en Sudáfrica

El Programa McGuire (Sudáfrica) fue lanzado en abril del 2005 y el primer curso se llevó a cabo en Cape Town. Hasta el momento de escribir esto, hemos tenido 10 cursos a través de Sudáfrica y hemos ayudamos a 80 personas.

Ahora, definitivamente no soy un orador fluído y no estoy curado de mi tartamudez, pero puedo decir lo siguiente: ya no me detengo más y no tengo miedo de hablar con quien sea. Estoy en control de mi habla la mayor parte del tiempo y puedo decir lo que quiero decir, cuando lo quiero decir. Me mantengo involucrado con el Programa principalmente para ayudar a otra gente, pero también para asegurarme de que sigo mejorando con mi habla. Probablemente tenga que luchar con mi tartamudez por el resto de mi vida, pero la mayoria de la gente que me ha conocido ahora ya ni lo notan.

¡Ha sido un camino emocionante!