Burak Demirci, Regional Director of Turkey
Burak Demirci
Turkey

First Course:
Malmö, Sweden, December 2010
m: +45 23258819

Burak Demirci, Director Regional de Turquía

No podía decir mis palabras, sólo podía decir palabras que nunca me pertenecían

He tenido una tartamudez desde que yo recuerdo. De niño siempre sentí que era diferente de los otros niños y pensé que mi tartamudez iba a dictar mi vida. Una vez en el jardín de niños un niño me preguntó por qué estaba hablando tan raro. Intentaba hacer lo mejor posible para hablar con fluidez y respondí que realmente era capaz de hablar con fluidez, pero sólo estaba jugando con todo el mundo y pretendía tener una tartamudez. Este es uno de mis primeros recuerdos de mi infancia y hoy entiendo que en aquel entonces yo ya estaba avergonzado de mi habla.

Rápidamente me di cuenta de que mi tartamudez de alguna manera dependía de mi estado de ánimo lo que significa que a veces podía tener días buenos o días malos. Cuando yo estaba feliz y seguro a veces podía controlar mi habla, pero más a menudo mi habla estaba completamente fuera de control y no podía ser la persona que quería ser. Solía pensar en mi tartamudez como una especie de castigo, similar al mito de Sísifo; los dioses habían condenado a Sísifo a una eternidad de rodar una roca hasta la cima de una montaña, después a verla rodar hacia abajo de nuevo. Así que pensé en mi propia tartamudez. Cuando tenia días buenos y me encontraba en la cima de la montaña, estaba frustrado cada vez que caía hacia abajo y empezaba de nuevo. Todo empezó a tener sentido cuando me uní al Programa McGuire y entendí los mecanismos de la tartamudez.

Debido a mi tartamudez severa y la poca confianza, me contuve en muchas situaciones y no podía cumplir mi potencial. Era casi imposible hacer una llamada telefónica o dar una presentación en frente de mi clase en la escuela. A menudo encontraba excusas para evitar situaciones, porque sabía que iba a tartamudear y ser humillado. Sentí que era sólo la mitad de un hombre, porque no podía hacer las cosas simples que otros daban por sentado.

Intenté varias soluciones con el fin de obtener el control de mi habla, pero nunca funcionaban de forma permanente. En diciembre del 2010 asistí a mi primer curso McGuire, que fue en Malmö, Suecia. Además de aprender las herramientas para controlar mi habla, el curso me enseñó a ser más abierto de mente, honesto y orgulloso de mí mismo. Llegué a casa como una persona completamente nueva; como un hombre completo. Me dio la confianza para mostrar a todos mi verdadera voz y hacer frente a mi peor temor. Nada iba a detenerme de nuevo, a pesar de que sabía que iba a ser difícil. Al final, todo es posible con el valor, el trabajo duro y la perseverancia.

El Programa McGuire me ha cambiado la vida. Después de unirme al programa, he llegado más lejos de lo que jamás podría haber imaginado. Hoy hablo por teléfono en el trabajo, lo cual pensé que era imposible antes de mi primer curso. He dado discursos con éxito en Toastmasters y también logré contar mi historia sobre mi tartamudez en un teatro danés frente a 200 personas, dejando a la audiencia en lágrimas. Mi historia fue en danés y se puede encontrar utilizando el siguiente enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=GZhWhnUYMe0

Yo vivo en Dinamarca y nací y crecí aquí. Al ser de origen turco siempre ha significado algo para mí el traer el programa a Turquía y para ayudar a los tartamudos a ganar control sobre su habla. Por lo tanto, tomé el papel como director regional de Turquía en 2016. Espero que pueda devolver lo que he ganado del programa y estoy listo para ayudar a traer la esperanza a Turquía.