Laura Ludmany
London

First Course:
London March 2016

"No creo que los oradores fluidos puedan entender lo que es la vida de una persona que tartamudea. Comencé a tartamudear cuando tenía 3 años. Fui a un par de terapias de lenguaje y lo que gané - o más bien lo que aprendí por mi cuenta - fue cómo ocultar mi tartamudez. Evitaba ciertas palabras, sonidos, sustituía palabras, usaba muletillas, pretendía que olvidaba lo que quería decir para no ser vista como una persona que tartamudea. Estas practicas a menudo dirigían a situaciones incómodas, incluso bizarras, era vista como una persona tonta o torpe pero no me importaba mucho mientras pudiera pasar por las situaciones.

 

Por otra parte, tenía situaciones que activaban mi pésima tartamudez. Parecía que mientras me volvía mejor ocultando mi tartamudez en situaciones sociales, peor se ponía mi habla cuando no podía controlarme a mí misma. Por ejemplo, tener que hablarle a alguien por teléfono, ir al doctor, tener exámenes en la universidad y después ir a entrevistas de trabajo, hablar con mi gerente, presentarme a mí misma en una junta de la compañía, preguntar por algo en la tienda, hablar con mis familiares que no veo tan seguido, o simplemente un mal día.

 

Antes de esas situaciones pasaba noches en vela sintiéndome ansiosa, estresada, teniendo miedo de tartamudear, lo cual resultaba en tartamudear. Muchas veces mi tartamudez era tan severa que tenía que escribir lo que quería decir. Era completamente incapaz de decir una palabra o mi nombre, sin mencionar enunciados completos. Otras veces simplemente no me presentaba a mí misma, o simplemente no hacía una llamada y mandaba un correo en su lugar. O le rogaba a mis amigos que hicieran una llamada por mí y que pretendieran que era yo la que estaba en el teléfono. Nadie entendía en realidad, ni siquiera yo, cómo podía hablar tan fluidamente en situaciones sociales y en mis zonas de confort y absolutamente no ser capaz de comunicarme en otras situaciones. Me sentía avergonzada, aislada, distante y frustrada.

 

Mientras crecía me di cuenta que siempre iba a depender de la buena voluntad de otras personas y que nunca iba a poder llevar una vida que quisiera, ya que en la mayoría de mis actividades diarias fallaba por completo para comunicarme apropiadamente. Mi tartamudez definió mi vida.

 

Como mi última esperanza, investigué y encontré al Programa McGuire. ¡Lo que verdaderamente me llamó la atención del programa fue que era llevado a cabo por personas que tartamudean! Vi algunos videos y leí un par de historias y estaba convencida de unirme a este programa ya que por primera vez en mi vida no me sentía tan sola con mi problema.

 

Fue liberador ver a tanta gente que pasó por lo mismo, ¡Y podían lograr tanto!

 

Me uní al programa en marzo del 2016, y definitivamente fue la mejor decisión de mi vida.

 

Recuerdo justo después de 24 horas de unirme pude pararme frente a más de 50 personas y decir mi nombre en voz alta por primera vez en mi vida.

 

En el último día durante mi discurso de despedida, mi amigo y mi hermano pudieron verme (otra vez, por primera vez en mi vida) parada frente a una audiencia y hablando en voz alta desde el corazón. Fue una experiencia que me cambió la vida y no he vuelto a mirar atrás desde entonces.

 

No puedo expresar lo mucho que pude lograr en un periodo de tiempo tan corto - Tengo entrevistas, tengo un nuevo trabajo, tengo nuevos amigos, fui a Toastmasters, he tenido juntas con clientes, he ido a eventos sociales donde no conocía a nadie... ¡Y disfruté cada uno de ellos!

 

No sólo me convertí en una mejor oradora pero en una mejor persona también, gané confianza para darme cuenta de que soy capaz de hacer y lograr lo que sea que quiera, si me esfuerzo. No dejo que mi tartamudez me defina más. Ya no tengo miedo de situaciones del habla, las espero con ansias. Ya no corro de mis miedos, los enfrento. Estoy muy agradecida por este programa y cada una de las personas involucradas - graduados, coaches, instructores, directores y Dave McGuire. Ustedes me dieron la oportunidad de ser la mejor versión de mí.

 

Estoy muy feliz y orgullosa de decir que me convertí en coach recientemente para ayudar a otras personas a superar su tartamudez y vivir su vida al máximo. Espero con ansias ser parte de su camino y dar algo de vuelta a este programa tan maravilloso."